Sobre la estrategia

¿QUÉ ES?

Es la acción colectiva y voluntaria del sector público (gobierno central y municipalidades) y sector privado y sociedad civil para promover la sustitución de plástico de un solo uso por alternativas renovables y compostables.

¿EN QUÉ CONSISTE?

Consiste en la difusión y seguimiento de compromisos voluntarios de instituciones, municipios, empresas y organizaciones agrupados en cinco líneas estratégicas:

  • Acción de proveedurías institucionales para la sustitución de compras de productos plásticos de un solo uso por alternativas renovables y compostables.
  • Acción municipal para la generación de incentivos para sustituir plástico de un solo uso por productos renovables y compostables.
  • Sensibilización del consumidor e incentivos para el cambio.
  • Investigación y desarrollo de alternativas renovables y compostables.
  • Inversión en actividad productiva para la sustitución.

¿CUÁL ES SU AMPARO INSTITUCIONAL Y GOBERNANZA?

La Estrategia forma parte del Plan Nacional de Gestión Integral de Residuos 2016-2021. Provee un esquema para la acción voluntaria de aquellas instituciones del sector público, privado y la sociedad civil que decidan registrar compromisos al 2020 en torno a esas cinco líneas estratégicas, su respectiva métrica de verificación, y así cumplir algunas tareas del Plan Nacional.

AMPARO INSTITUCIONAL Y GOBERNANZA

La estrategia forma parte del Plan Nacional para la Gestión Integral de Residuos 2016 – 2021, la Política Nacional para la Gestión Integral de Residuos 2010-2021 y la Estrategia Nacional de Separación, Recuperación y Valorización de Residuos. Específicamente se vincula con la actividad 1.1.2 del Plan Nacional, “Revisión, ajuste y actualización de los reglamentos municipales, según normativa vigente en gestión integral de residuos, que incluya incentivos para aquellos que realicen separación en la fuente”. Contribuye con el Plan Nacional de Desarrollo Alberto Cañas Escalante 2014-2018 (PND), al fomentar las acciones frente al cambio climático global, mediante la participación ciudadana, el cambio tecnológico, procesos de innovación, investigación y conocimiento para garantizar el bienestar, la seguridad humana y la competitividad del país. Específicamente atiende la meta relativa al manejo y saneamiento de la cuenca hidrográfica del río María Aguilar, abordando de manera intermunicipal, y tomando como base el enfoque de planificación por cuenca hidrográfica.

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ESTRATEGIA NACIONAL PARA LA SUSTITUCIÓN DE PLÁSTICOS POR ALTERNATIVAS RENOVABLES Y COMPOSTABLES

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ORIGEN DE LA ESTRATEGIA

Para enfrentar este problema, el Ministerio de Salud lidera el Plan Nacional para la Gestión Integral de Residuos 2016 – 2021 cuyo objetivo primordial es orientar las acciones gubernamentales y privadas para la implementación de la Política Nacional para la Gestión Integral de Residuos 2010-2021.  Esta gestión está amparada en la Ley No. 8839 de Gestión Integral de Residuos y en forma paralela a la Política Nacional para la Gestión Integral de Residuos 2010-2021, ambos instrumentos direccionan la gestión integral de residuos sólidos y líquidos para el país. Participa en este esfuerzo el Ministerio de Ambiente y Energía, liderando  la Política Nacional de Humedales 2017-2030, la cual orienta acciones para reducir los residuos sólidos en sistemas de humedales.

Existen varios antecedentes de trabajo multi-sectorial y colaborativo para eliminar residuos plásticos de los ríos. Destacan campañas realizadas en esta década como el Programa de Limpieza Internacional de Costas y Riberas de Ocean Conservancy, o más recientemente la campaña de “La salud de los océanos comienza en las ciudades”, del Ministerio de Salud, la Unión Nacional de Gobiernos Locales (UNGL) y la Fundación MarViva. Todos estos procesos han buscado promover acciones desde las municipalidades, tanto costeras como urbanas, y otros actores involucrados, sobre la gestión de los residuos plásticos, su impacto ambiental en Costa Rica y las posibles soluciones.

En el 2016 el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo se unió a estos esfuerzos proponiendo un proceso de discusión nacional sobre acciones voluntarias de eliminación del plástico de un solo uso desde los gobiernos locales y acción del sector detallista. En Junio 2016, en conmemoración del día internacional del Ambiente, el PNUD lanzó un desafío a la comunidad nacional y las autoridades del gobierno  de Costa Rica,  para desincentivar el consumo de bolsas plásticas. En esa ocasión el PNUD trajo al país a representantes de Surfrider International, organización sin fines de lucro que fue clave en lograr que el municipio de Honolulu, Hawai, prohibiera la venta de bolsas plásticas. Durante esa semana de actividades el PNUD también proyectó la película Plastic Planet, un documental que habla sobre los impactos que genera en el ambiente y en la salud humana el consumo desmedido de plásticos en el planeta.

A partir de ese momento se generaron mesas de trabajo para analizar experiencias de otros países en la eliminación de plástico de un solo uso y para discutir la viabilidad de adoptar medidas similares en Costa Rica a nivel de gobiernos locales. Participaron alcaldes y regidores de los cantones de Curridabat, La Unión, San José, El Guarco, Oreamuno, Desamparados, Barva de Heredia, Heredia, Cartago, Tibás, y Cóbano, y la Junta Directiva de la Cámara Nacional Comercio Detallista y Afines (CANACODEA), así como más de un centenar de miembros asociados. Como resultado de este proceso, se evidenció una gran aceptación a la idea de que los gobiernos locales y los empresarios, adopten medidas con el fin de eliminar y/o reducir el consumo plástico de un solo uso y reducir su impacto en los ríos, mares y costas del país. La Estrategia Nacional para sustituir el plástico de un solo uso por alternativas renovables y compostables, nace como un proceso de acción voluntaria y conjunta entre el sector público, a nivel de gobierno central y gobiernos locales, y el sector privado a través de ONGs, industria, comercio y público en general.

ALTERNATIVA RENOVABLE Y COMPOSTABLE

La palabra plástico, se refiere a un estado físico de la materia, caracterizado por ser un fluido de muy alta viscosidad. Los polímeros plásticos sintéticos son macromoléculas que pueden alcanzar ese estado “plástico” bajo ciertas condiciones de temperatura, presión y concentración.  El estado plástico puede ser encontrado en la naturaleza, por ejemplo, en las resinas naturales, látex natural, caseína de origen animal, celulosa, etc.  Sin embargo, el uso del término “plástico” se popularizó y hoy se usa para denominar a todos aquellos materiales sintéticos no naturales, presentes en casi toda actividad humana. Lo anterior implica que el concepto de  “plástico”, se ha restringido al material obtenido a partir de derivados de petróleo.

Para fines prácticos, los materiales plásticos pueden ser clasificados por tres criterios:  por su origen (derivados de petróleo  o de fuentes renovables), por su uso y  por el tipo y mecanismo de degradación.   El primer criterio es importante para determinar la contribución a la huella de carbono, el segundo criterio es importante para fines industriales y comerciales,   y el tercer criterio es importante para determinar el impacto en el ambiente por el mecanismo de degradación que siguen estos materiales.

PRODUCTOS PLÁSTICOS DE UN SOLO USO

El desarrollo de nuevas tecnologías,  ha permitido para la obtención de polímeros plásticos  con mejores propiedades físicas, más resistentes a cambios de temperatura, fáciles de moldear, mayor resistencia a fotodegradación y a la humedad,   con menos gramaje (peso por unidad de volumen), lo que significa a su vez un abaratamiento de su costo de producción y una mayor vida útil en almacenamiento hasta su uso y disposición.  Estas características de los materiales plásticos han ido imponiendo su uso prácticamente en toda la actividad industrial y comercial de los bienes de consumo, ya sea como como materiales de empaque primario, empaque secundario o embalaje final transitorio;  ejemplo de éstos últimos las bolsas que se entregan en los puntos de venta para que el consumidor transporte sus compras a su lugar de destino, cumpliendo con su cometido y luego ser desechados.  La Real Academia Española define los productos desechables como aquellos que son destinados a usar una sola vez.

Es importante mencionar que la mayoría de los productos “desechables” nacieron primero en su versión que hoy llamamos ecológica, a base de fibras naturales, como celulosa, hemicelulosa, lignina, (presentes en la madera) y  fibras naturales como el algodón, lino, abacá, yute, bambú, etc.

Después de la segunda mitad del siglo XX, se desarrollaron una serie de productos característicos de una sociedad de consumo: los productos  “use y bote” o mejor conocidos como “desechables” o “descartables”, en su versión plástica sintética.  Con mejores y superiores características  físicas y químicas, que su versión original de fibra natural, facilitan la vida de las personas en una sociedad donde cada vez se cuenta con menos tiempo para actividades, que en otros tiempos eran normales, como ir de paseo y acarrear la vajilla de vidrio para lavarla. Otro ejemplo de productos sintéticos que han tenido un gran impacto en la sociedad son los pañales desechables,  que liberaron a las mujeres de la incomodidad de acarrear pañales de tela sucios y proceder a lavarlos.

Las botellas plásticas para bebidas y productos líquidos, sustituyeron al tradicional vidrio y abarataron el costo del producto al eliminar el factor “recolección, lavado, reusado”.

De esta forma, un producto desechable es aquel que fue desarrollado para tener una vida útil efímera, sacrificando características de durabilidad por comodidad y precio. Los polímeros plásticos más comúnmente empleados en la industria son derivados todos del petróleo por su bajo costo.

Los plásticos de un solo uso, se definen como aquellos que se emplean una sola vez y son desechados, de tal forma que su vida útil en función del fin para los que fueron creados, termina con su primer uso.  En muchos de los casos la vida útil puede ser de segundos o minutos, tal como los removedores (agitadores), pajillas, contenedores de alimentos de comida rápida, vajillas  y cubiertos desechables y bolsas plásticas de empaque final en puntos de venta como supermercados, detallistas y todo tipo de comercio donde se venden bienes de consumo.

Aditivos Agregados para Producir Polímeros Plásticos

Con el fin de aportarle a los plásticos una capacidad de degradación más acelerada, se han desarrollado aditivos, que son agregados a la hora de fabricar el polímero plástico.  Estos aditivos, permiten la ruptura de ciertos enlaces o uniones dentro de las macromoléculas, ocasionando su fragmentación y acelerando los siguientes procesos de degradación oxidativa, hidrólisis y foto degradación. Estos plásticos han sido llamados erróneamente oxo-biodegradables, ya que una vez producida la fragmentación en partículas pequeñas, estas no pueden ser asimiladas por los microorganismos. Esta degradación puede ser inducida por la luz ultravioleta (foto degradación) o por la oxidación (oxofragmentación).

Es importante conocer bien la diferencia entre un plástico realmente biodegradable compostable y un plástico ‘oxo-biodegradable’.  Esto último se trata de una adición de un compuesto a un polímero convencional, que acelera una desintegración irregular y solamente física.

El término oxo, se ha empleado para indicar que el material tiene un aditivo que permite el proceso de oxidación y a partir de este, los demás procesos de degradación.  Tiene la característica de que permite la degradación en presencia y ausencia de oxígeno.

El cuestionamiento a estos plásticos, es que se trata de un aditivo,  que se le agrega a los  polímeros reduciendo el tiempo de degradación a uno o dos años, bajo condiciones muy específicas, lo que no los hace una solución del todo amigable con el ambiente,  en comparación con los materiales compostables.

También a los plásticos se les agregan aditivos para mejorar sus propiedades físicas, como  plastificantes, estabilizadores, cargas, pigmentos y lubricantes. La mayoría de los aditivos  catalizadores y aceleradores de degradación son compuestos de metales como cobalto, manganeso y cadmio. 

Se han desarrollado productos plásticos mixtos, que son aquellos que resultan de la combinación de materias primas de origen renovable con las derivadas del petróleo.  Los empaques tetrabrick son un ejemplo de productos mixtos, ya que combinan capas de cartón (celulosa) 75%, aluminio 5% y polietileno en un 20%, con una degradación de 30 años. 

Se encuentran en el mercado, bolsas plásticas con mezclas de ácido poliláctico y polietileno de baja densidad en diferentes proporciones.  Estos productos si bien contienen un biopolímero, los tiempos de degradación están limitados al polímero sintético. Igualmente a los vasos de cartón se les aplica un recubrimiento de polietileno de baja densidad, o parafina para mejorar sus propiedades físicas.  Estos productos mixtos no pueden  considerarse una alternativa  realmente ecológica a los plásticos de un solo uso.

Materiales Renovables y Compostables

La fuente renovable se refiere al origen de la materia prima: la biomasa.  La madera, el bagazo de caña de azúcar, la fibra de abacá, la fibra de yute, el algodón, la madera de bambú, el maíz, la yuca, la malanga, son ejemplo de fuentes renovables. Todas son cultivadas año con año y son renovables anualmente, o provienen de cultivos perennes que se cosechan anualmente.   Por medio de la fotosíntesis, las plantas toman la energía del sol, el oxígeno, el agua, el dióxido de carbono y lo convierten en cadenas de carbohidratos, azúcares, celulosa, almidones, lignina, hemicelulosa. Estos materiales pueden ser procesados para producir materiales como bioplásticos.  

Los productos renovables son de origen biológico. La característica principal, es que en estos materiales la fijación de carbono es de data reciente.  Las fuentes renovables permiten reducir el impacto de la huella de carbono, en comparación con los materiales originarios en hidrocarburos.

Un ejemplo de materias primas renovables, son las fibras naturales que se encuentran en gran cantidad en la naturaleza; pueden ser de origen animal o vegetal, siendo estas últimas las más empleadas en la producción de artículos desechables.  Los más conocidos son la celulosa,  que se obtiene de especies maderables y otras fibras como abacá, yute, sisal, algodón y lino.

También se obtienen fibras naturales a partir de subproductos de la agroindustria como el bagazo de caña de azúcar, el bagazo de trigo, broza de café, etc.

La celulosa es por excelencia un material idóneo para la fabricación de productos desechables, ya que bajo condiciones idóneas su biodegradación toma de 3 a 6 meses,

Sin embargo todos estos materiales son superados por los plásticos, en cuanto a  propiedades físicas se refiere, como resistencia al calor, resistencia mecánica y resistencia a la humedad.

 El uso de la celulosa es cuestionado por la explotación desmedida de bosques vírgenes, así como el efecto en el calentamiento global al aumentar la emisión de dióxido de carbono. Este cuestionamiento al empleo de celulosa para la fabricación de artículos desechables, condiciona  que la obtención de la materia prima no implique la tala de árboles,  limitándose entonces al empleo de papel pos consumo o papel proveniente de plantaciones programadas.

La madera de bambú es una alternativa para la producción de artículos desechables, debido a las propiedades físicas y su bajo costo y a la alta producción de biomasa de las plantas de bambú.  El cuestionamiento al empleo del bambú, es que su origen no sea de las especies de las que se alimentan exclusivamente los osos panda y al igualmente que provenga de plantaciones programadas.

La fibra de abacá (de la familia de las musáceas como el banano, plátano), es una fibra altamente resistente, con excelentes propiedades físicas y mecánicas.  Debido a su alto costo de extracción su pulpa se emplea como aditivo en la fabricación de otros papeles para mejorar las propiedades físico-mecánicas de productos finales.  Las bolsas de té, filtros de café, toallas sanitarias con ejemplos del uso de este tipo de fibra. Es excelente para la fabricación de cuerdas y mecates, por su alta resistencia al agua salada, es el material con que se fabrican las cuerdas de los barcos. Pero esa misma resistencia hace que a la naturaleza le lleve más tiempo degradarla.

El bagazo de caña es un material que ha tomado fuerza en la producción de artículos desechables.  Siendo un subproducto de la industria azucarera, el bagazo de caña es de bajo costo, con excelentes propiedades físicas.  El inconveniente es que hay una gran competencia por el bagazo debido a su alto valor energético, sea para consumo animal o como combustible para la misma industria azucarera, o para la producción de energía.

Los biopolímeros, son materiales biodegradables que se obtienen de fuentes renovables orgánicas, como biomasa, microorganismos y monómeros de origen vegetal.

De la biomasa,  se obtienen proteínas, polisacáridos y lípidos.   De las proteínas de origen animal se obtienen la caseína, la gelatina y el colágeno.  De las proteínas de origen vegetal se obtienen la soya y el gluten.  De los polisacáridos de origen animal se obtiene la quitina y el chitosan, y de los polisacáridos de origen vegetal, la celulosa, el almidón,  y los derivados de pectinas.  

Por acción de microrganismos se pueden obtener los polihidroxialcanoatos, como el polihidroxibutirato. Del almidón de maíz, malanga, yuca y papa, o de la caña de azúcar o remolacha entre otros,  se obtienen materias primas o monómeros, como el ácido láctico que por medio de la acción de microorganismos se polimeriza y se obtiene un material muy flexible, resistente y versátil, llamado ácido poliláctico PLA (por sus siglas en inglés), o como el etanol que luego es transformado en etileno y este a su vez polimerizado para obtener polietileno.

Los biopolímeros se pueden emplear puros o en mezclas con otros biopolímeros y/o polímeros sintéticos biodegradables, en determinadas proporciones para obtener productos con propiedades específicas, denominados bioplásticos.

Los polímeros sintéticos biodegradables, son derivados de hidrocaburos, como el polibutilen succinato adipato y el polibutilen adipato co-tereftalato. Estos productos han sido desarrollados para sustituir plásticos convencionales, pero con la propiedad de ser compostables.

 Estos materiales tienen una curva de degradación intermedia entre los biopolímeros y los plásticos sintéticos. También se pueden encontrar polímeros plásticos de origen natural como el caucho, que se polimeriza y se hace reaccionar con azufre para vulcanizarlo y obtener un producto de alta resistencia a los factores del medioambiente. Una llanta puede durar más de 500 años en degradarse.

Productos Bio-Basados

El término bio-based  en inglés, literalmente se traduce al español como biobasado.   El  término ha sido acuñado para denominar aquellos productos y materiales que tienen origen en fuentes renovables.  Esto se debe principalmente a la búsqueda de la industria del plástico de fuentes diferentes de materias primas que no sean derivadas del petróleo. Pero no tiene relación directa con el mecanismo de degradación de esos materiales. Su contribución al medio ambiente se enfoca disminuir la huella de carbono.

La American Society for Testing and Materials  ASTM, define un material bio-basado (biobased), como un material orgánico en el cual, el carbono presente tiene su origen en una fuente renovable por medio de procesos biológicos.  Los materiales de origen biológico incluyen todos aquellos de origen vegetal y animal,  de reciente fijación de dióxido de carbono vía fotosíntesis y de una fuente renovable.

La USDA establece el porcentaje mínimo de carbono de origen biológico  y de fuentes renovables, en un determinado material de origen biológico, para poder llevar el término bio-basado en su etiquetado. Debe cumplir el test ASTM6866. Su equivalente europeo es la norma EN 16785,  que describe el método para la determinación del contenido  bio-basado de un producto sólido, líquido o  gaseoso, empleando análisis de radiocarbono y análisis de elementos. Puede ser aplicada a cualquier material, sea este, materia prima, intermedio, producto semi procesado o producto terminado.

Todo bioplástico como PLA (ácido poliláctico) y PHB (polihidroxibutirato), son materiales bio-basados, ya que son originados en materiales orgánicos.  Pero también deja abierta la posibilidad para aquellos materiales que por síntesis a partir de derivados vegetales, como almidones, azúcares y alcohol, se pueden obtener polímeros como el polietileno, el cual no es biodegradable en un principio. 

DEGRADACIÓN y BIODEGRADACIÓN

La degradación de los plásticos, puede darse por diferentes procesos, como la biodegradación, la  foto-degradación (luz solar),  la termo-degradación (calor), degradación oxidativa (oxidación) y degradación hidrolítica (procesos de hidrólisis).  Todos estos procesos pueden darse independientemente y en combinación, a lo largo del tiempo en la curva de degradación del material.

 Todo material biodegradable es aquel que se descompone en los elementos químicos que los componen en su forma natural, bajo la acción de agentes biológicos como plantas, animales, microorganismos, como bacterias y hongos, bajo condiciones naturales. La biodegradación se da bajo condiciones aeróbicas (presencia de oxígeno)  y anaeróbicas (ausencia de oxígeno) , los cuales no son excluyentes entre sí.

La  biodegradación aeróbica (en presencia de oxígeno): produce  biomasa, dióxido de carbono, agua y minerales; la biodegradación anaeróbica (ausencia de oxígeno) produce biomasa, biogás (principalmente metano), agua, metabolitos intermedios y minerales.

La velocidad del proceso de biodegradación depende de condiciones ambientales óptimas como temperatura, humedad,  presencia y tipos de microorganismos y acidez del medio.

COMPOSTABLE:

El concepto de biodegradabilidad en términos prácticos es muy general, sobre todo porque si bien un material puede  ser biodegradado, las condiciones físicas y ambientales idóneas  no se dan necesariamente, en un período de tiempo igual, aceptable y de utilidad, es decir que esta conversión en sus elementos básicos debe necesariamente darse en un período de tiempo que minimice su impacto en el medio ambiente y bajo condiciones controladas, esto es la compostabilidad.

Para poder ser  más específicos en el concepto de biodegradabilidad, se ha ampliado a compostabilidad, para incluir necesariamente un sistema de disposición de residuos sólidos y/o líquidos: proceso de compostaje, proceso de biodigestión en digestor anaeróbico,  proceso de biodigestión en suelo, o proceso de biodigestión en agua.  Se incorpora también que el tiempo máximo para que el 90% del material esté biodegradado es de 6 meses (180 días).  Todo el sustrato debe ser completamente utilizado por los microorganismos,  en los procesos aeróbicos y anaeróbicos, liberando dióxido de carbono y/o metano. 

Sin embargo,  un material que contiene un 100% de materias primas de origen renovable puede y no puede ser biodegradable y/o compostable. Todo depende de su estructura molecular, y de la capacidad de ciertos microorganismos para poder degradar ese material y convertirlo en fuente de alimento, y de la respuesta de este material a los otros mecanismos de degradación mencionados anteriormente.

De esta forma  el concepto de biodegradable, se refiere a  aquellos materiales que bajo las condiciones adecuadas del medio ambiente,  son degradados por microorganismos y plantas, en sus elementos básicos, en procesos aeróbicos y anaeróbicos y emplearlo como una fuente de alimento.

La biodegradación es un proceso que puede tomar lugar en muchos ambientes, incluyendo suelos, sitios de compostaje, plantas de tratamiento de aguas, en ambientes marinos.  Estos procesos convierten el carbón en energía y le dan sustento a la vida.

Por otro lado no todos los materiales son biodegradables bajo todas las condiciones.  Algunos son más susceptibles de ataque microbiano en plantas de tratamiento  de aguas, otros en el compost, o en los suelos, y en esto últimos depende del tipo de suelo, de su composición química, acidez, humedad, tipo y población de microorganismos. 

Los plásticos para que sean biodegradados, tienen que pasar por dos procesos, en el primero la macromolécula de polímero es cortada en sus enlaces de carbono, por el calor, luz solar, humedad o por enzimas secretadas por los microorganismos..   Esta degradación se manifiesta  en un deterioro de las propiedades físicas de los materiales, que se vuelven frágiles y quebradizos.

El segundo proceso, toma lugar cuando estas cadenas cortas de polímero llegan a un tamaño que les permita pasar a través de las paredes celulares de los microorganismos  y así poder  ser  empleadas como fuente de energía.   Se da la biodegradación cuando las cadenas de carbono son usadas como alimento y producen compost que puede sostener la vida vegetal. El compost es un abono, que se obtiene de la degradación y biodegradación de materiales de origen orgánico.

Es importante que en ninguno de los casos, el producto final de la biodegradación, contenga altas cantidades de metales regulados.

Un material compostable, se define como aquel que cumple con la norma ASTM 6400 para plásticos compostables o ASTM 6868 para empaques plásticos laminados. Los productos que cumplen con estas dos regulaciones tienen las siguientes características:

  1. Desintegrarse rápidamente durante los procesos de compostaje, esto quiere decir que no se encontrarán grandes fragmentos plásticos al final del proceso.
  2. Rápida biodegradación bajo condiciones adecuadas de compostaje.
  3. No reduce el valor final del compost, el humus deberá soportar la vida vegetal.
  4. Presentan niveles de metales dentro de los límites permitidos.

Es de común aceptación  la existencia de una relación directa entre todos los materiales derivados del petróleo y su no biodegradabilidad ni compostabilidad, igualmente también se acepta que todos los materiales de origen biológico son compostables, sin embargo esto no es cierto, ya que hoy día existen plásticos diseñados para ser compostables, aún bajo ambiente marino.  Igualmente, también se pueden encontrar materiales de origen renovable que no cumplen con la compostabilidad.

De esta forma, se tiene que recurrir a pruebas que están normadas, para poder medir la biodegradabilidad y compostabilidad, de un material.  Así se emplean además de las normas  [32] (especificaciones para plásticos compostables y empaques).    Para determinación de bio-basados las normas ASTM 6866, (método estándar para determinación de base orgánica de un material biobasado) y equivalente europeo EN 16785 (determinación del contenido de material biobasado en materiales solidos, líquidos y gaseosos).

PRODUCTO COOMPOSTBLE MARINO:

El hecho que un material pase la prueba de compostabilidad, no necesariamente implica que se den las mismas condiciones bajo ambiente marino. 

Este es un factor muy importante a tomar en cuenta, ya que bajo condiciones ideales, los plásticos deberían terminar en un centro de reciclaje y de compostaje municipal, o un relleno sanitario en el peor de los casos, pero esto no se da en la realidad, y el material se desecha, se  arroja en desagües y alcantarillas, y termina en los ríos y mares y playas.  De su curva de biodegradación bajo estas condiciones no ideales, depende su impacto en el ambiente.

La biodegradabilidad entonces debe determinarse para aquellos materiales que por la falta de sistemas de recolección y reciclaje, y por problemas culturales del consumidor, termina contaminando los ríos y mares.

La  norma  ASTM 7081-05 es la especificación para plásticos diseñados para ser biodegradables que no floten, bajo  condiciones ambientales  aeróbicas en aguas marinas o anaeróbicas en sedimentos marinos, o ambos,  aguas marinas poco profundas y profundas y aguas salobres.  Esta norma incluye empaques y tintas empleadas en el producto.

La especificación requiere que los materiales deben desintegrarse y biodegradarse durante su exposición a ambiente marino y no exhiba ningún impacto adverso para el hábitat marino.

La toxicidad se determina de la respuesta que tienen los peces ante la exposición de una muestra de plástico en degradación. Las pruebas incluyen la absorción de oxigeno microbial, bioluminiscensia microbial, toxicidad en peces, daphnia (crustáceos microscópico semitransparente) y algas.  Las muestras de plástico deben contener menos de un 25% de la concentración máxima permitida para metales pesados.

La norma ASTM D6691 describe el procedimiento para simular ambiente marino  y para medir biodegradación. Este método se utiliza para determinar el grado de biodegradación aeróbica de materiales plásticos expuestos a poblaciones nativas  de agua de mar o agua marina preparada con al menos 10 cepas de microrganismos conocidos. Esta desintegración debe alcanzar el punto en que las partículas del material no puedan distinguirse de otras partículas de origen orgánico presentes en el medio. 

La velocidad de biodegradación de estos materiales se debe llevar a cabo a la misma velocidad que materiales conocidos compostables, e igualmente que no disminuya el valor o utilidad de las fuentes marinas y su hábitat.

Los plásticos derivados del petróleo causan una gran preocupación debido al tiempo que tardan en desintegrarse en agua marina.  Esta desintegración depende del tipo de molécula y del tipo de polímero de que se trate. 

Temperatura, tipo de resina, aditivos y espesor del material afectan el tiempo de biodegradación del material.

Los bioplásticos son higroscópicos y absorben agua rápidamente, lo que permite a un biopolímero degradarse mucho más rápido, rompiéndose en fragmentos más pequeños y permitiendo que se inicie la hidrólisis que conlleva a la biodegradación.  Lo opuesto es el polietileno, que es hidrofóbico y no absorbe agua marina. El ácido poliláctico, a pesar de ser un biopolímero no se biodegrada en un ambiente liquido anaeróbico.

La especificación ASTM 7081, determina que el 30% del carbono presente en el material debe ser convertido en dióxido de carbono a los 180 días. Es requisito de esta especificación, que el material debe necesariamente pasar la norma de biodegradación ASTM 6400 y 6868.  Esto quiere decir que un material para considerarse biodegradable bajo ambiente marino, debe necesariamente pasar las pruebas de biodegradación y compostaje.

Debido a las condiciones particulares de Costa Rica,  donde no se cuenta con lugares especializados para el compostaje de los desechos sólidos, la característica de compostabilidad bajo ambiente marino de un plástico, se vuelve muy importante, para disminuir la afectación en ríos y mares.

Clasificación para materiales plásticos según su origen en fuente renovable y su compostabilidad incluyendo ambiente marino:

R

ORIGEN RENOVABLE

C

COMPOSTABILIDAD

Materiales que cumplan con la norma ASTM6400 6868, y similares. EN 13432 de biodegradabilidad y compostabilidad.

M

BIODEGRADABILIDAD BAJO AMBIENTE MARINO

Materiales que cumplen con la norma ASTM 6400, 6868 y además con la 7081.

CLASIFICACIÓN PARA MATERIALES PLÁSTICOS

RCM

000

R

0

Material que no proviene de fuente renovable.

C

0

Material que no es compostable.

M

0

Material que no se degrada bajo ambiente marino.

RCM

010

R

0

Material que no proviene de fuente renovable.

C

1

Material que es compostable.

M

0

Material que no se degrada bajo ambiente marino.

RCM

011

R

0

Material que no proviene de fuente renovable.

C

1

Material que es compostable.

M

1

Material que se degrada bajo ambiente marino.

RCM

110

R

1

Material que proviene de fuente renovable.

C

1

Material que es compostable.

M

0

Material que no se degrada bajo ambiente marino.

RCM

111

R

1

Material que proviene de fuente renovable.

C

1

Material que es compostable.

M

1

Material que se degrada bajo ambiente marino.

CLASIFICACIÓN COSTA RICA RCM PARA MATERIALES RENOVABLES Y COMPOSTABLES

La clasificación de materias primas y productos, como biodegradables y compostables, resume todos estos conceptos y facilita los procesos pos-consumo de reciclaje y disposición de desechos, al igual que protege al consumidor contra desinformación que se puede llevar a cabo en la comercialización de los productos. También evita el abuso por llamar a engaño al consumidor, etiquetando el producto y asegurando características que el mismo no cumple y por las que ha pagado o está dispuesto a pagar.

Muchos de los materiales plásticos, lamentablemente terminan en las cuencas de los ríos y finalmente en el mar.  El impacto deseado de la Estrategia nacional para sustituir consumo de plásticos de un solo uso por alternativas renovables y compostables es reducir y  eliminar la presencia de estos materiales contaminantes en los ríos y mares, por medio de su correcta recolección, clasificación, reutilización, reconversión y compostaje. 

La gran cantidad de productos en el mercado, de los más diversos orígenes y de propiedades físicas y químicas diferentes, obliga a crear una clasificación que permita agrupar los materiales por su origen y por su capacidad de biodegradabilidad, compostabilidad incluyendo el ambiente marino.

La clasificación RCM sirve como herramienta para clasificar todo producto sólido, no metálico ni vítreo, de uso y consumo, de origen orgánico vegetal y animal, o inorgánico, incluyendo su empaque, con volumen o en forma laminar (film), desechables, reutilizables, reciclables, o no, y que se degrada por efecto de procesos, no excluyentes entre sí, de biodegradación, fotodegradación, degradación química, degradación hidrolítica, y de compostabilidad.  Es decir, esta clasificación no es exclusiva de los plásticos y podrá ser empleada en otro tipo de materiales. Permite agrupar los plásticos en 6 categorías, estandarizando los conceptos para todas las partes involucradas, brindando un marco sencillo y práctico para la creación de normativas y regulaciones sobre estos materiales,  con sustento legal en La ley para  para la Gestión Integral de Residuos N° 8839.

Las letras RCM, indican los requerimientos de R: origen renovable, C: compostabilidad, y M: biodegradabilidad bajo ambiente marino.  Los valores posibles son 0 y 1.   Cero significa el no cumplir con el requerimiento y 1 su cumplimiento. En el caso del requerimiento M, de biodegradabilidad bajo ambiente marino, en la misma norma ASTM 7081, exige el cumplimiento necesario y obligatorio de las normas de biodegradabilidad y compostabilidad ASTM 6400.

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